lunes, 19 de septiembre de 2011

La vida en plural


Finding true life's essence
Uniqueness of our kind

--Search for life, de Pagan's Mind


Hace poco estuve dándole una segunda y rápida leída al libro de Erich Fromm, El arte de amar, y me topé con una frase sobre la que ya había reparado antes, aunque no por ello exenta de nuevas interpretaciones. Luego de ya un buen tiempo y de varias experiencias de por medio, esta segunda mirada me ayudó a encontrar una idea diferente, ligada a un viejo post y a muchas ideas similares sobre las que ya he escrito aquí antes. La frase en cuestión es la siguiente: "¿Qué le da una persona a otra? Da de sí mismo, de lo más precioso que tiene, da de su vida". Fromm lo desarrolla aún más, pero para mí esto ya es suficiente.

En una de mis clases de Psicología Social hablábamos de cómo las vivencias de uno pasan a formar parte de de las de otra persona tan solo por el mero hecho de mencionarlas, esto como parte de un fenómeno psicológico. Se dio un ejemplo en el cual la profesora acababa de ser asaltada y cómo al contarnos lo sucedido su experiencia pasaba a formar parte de la nuestra; no la teníamos de manera directa, pero aún así la hacíamos nuestra: podíamos asustarnos con lo contado y sentirnos ansiosos de encontrarnos en una situación similar en el futuro; o percibir a la profesora desde ese momento en adelante como una víctima; o guardar el recuerdo de esa anécdota y mencionarla en una conversación con otras personas sobre el crimen en la capital; etc.

Todo ello me ayudó a ver de manera más profunda cómo los actos y palabras de otros pueden tener un impacto en nosotros incluso si son aparentemente intrascendentes. La más pequeña de las ideas puede rodar cuesta abajo cual bola de nieve e ir creciendo en nuestra mente, aun si de manera consciente no reparamos en ella, y volverse el punto de referencia que utilizamos para desenvolvernos en un ámbito particular. Volviendo al ejemplo anterior, saber que en un determinado lugar asaltan, influirá en mi nivel de alerta cuando lo transite, sin siquiera haber experimentado de primera mano un asalto ahí. Vale decir que en realidad todo ello es bastante relativo, y la fuerza de tal influencia dependerá del significado que cada uno le otorgue al conocimiento adquirido; pero no hay duda de que existe cierto conocimiento.

¿Cómo se liga la frase de El arte de amar con lo que llevo diciendo?

Pues bien, si una persona da a otra de su vida, no hace falta mayor explicación. Si el solo estar ya influye en otros, vemos lo importante que es cada pensamiento, palabra y acto, y cómo cada uno puede afectar la vida de personas que ni conocemos, personas con las que nunca hemos hablado o que jamás hemos visto. La buena o mala noticia (según quiera verse) es que siempre seremos influidos por los demás. Pero lo definitivamente positivo es que tenemos la capacidad de pensar críticamente sobre lo que vamos asimilando del mundo y de quienes nos rodean (al menos en parte), así que podemos elegir cómo queremos usar eso que vamos aprendiendo. El resto está fuera de nuestro control, pero no por ello debe asustarnos.

2 comentarios:

Joan dijo...

Me encanta el libro El arte de amar! He estado mirando el blog y escribes cosas muy interesantes!

Ya me ire pasando. Te deseo suerte

Joan
http://yoiryokoo.blogspot.com/

dIROLE dijo...

Gracias, Joan! También di una vuelta por tu blog, está muy entretenido. Felicitaciones!

Suerte también para ti

Diego

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